Cuenta regresiva
No hay plazo que no se cumpla. Estamos ¡por fin! a una semana de librarnos de las locuras del orate que durante cuatro años nos gobernó, ratificando que este país es tan firme que aguanta de todo. Incluso a un desvariado destructor durante cuatro años arrasando con lo poco bueno que teníamos. Empero, así como una semana puede parecerle poco al país, a la camarilla de ávidos vándalos saqueadores puede bastarles para desesperadamente raspar el poco cucayo que dejaron sin afectar. Ya están desaforados tumbando lo que aún está en pie, contratando a manos llenas sin requisitos previos, y obstaculizando los caminos que se muestren transitables. Hay que pararlos. Ojalá los medios, que algunos son como son, ignoren a........
