Narrativas en blanco y negro
Una de las tentaciones más nocivas del debate público es reducir la realidad a un esquema binario: buenos y malos, culpables y víctimas, antes y después. Es una forma fácil y cómoda de entender el mundo, pero también es profundamente engañosa. Los procesos sociales, económicos y políticos rara vez obedecen a una causa sencilla, y, salvo excepciones extremas, casi nunca pueden explicarse como el resultado de la acción de un único grupo o de una sola corriente de pensamiento.
Sin embargo, ese tipo de explicaciones simplificadas tienen un atractivo evidente, dado que permiten indignarse sin dudas y construir relatos políticos deslumbrantes, aunque pobres desde el punto de vista........
