Dolor de patria
Quienes me conocen saben que soy una eterna creyente y optimista, siempre creo que todo puede ser mejor y por ello, trabajo diariamente para tejer transformación social; sin embargo, hoy escribo desde mi humanidad sensible y mi corazón arrugado, tengo dolor de patria porque somos más violencia que piel y eso que la piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo, estamos transitando tiempos de caos y no sé en qué momento, normalizamos las violencias y ante una noticia violenta quedamos a espera del nuevo escándalo que se vaticina más sangriento y que desborda cualquier ficción por medio de una realidad abrupta que atraviesa el derecho a estar en paz y a vivir sin zozobras.
Ojo – aclaro – que no hablo........
