La implacable ley de la oferta y la demanda
La palabra espurio viene del latín spurius: hijo de padre no conocido. Los romanos usaban las dos letras iniciales S.P.: Sine Pater, hijo que no proviene de un iustum matrimonium (nacido fuera del matrimonio). O que teniendo padre no podían nombrarlo, por ser fraile, clérigo, pariente de la madre o fruto de adulterio. Hoy espurio significa falso, falto de legitimidad, engañoso, no auténtico.
La escalada del precio del gas natural en Europa no es ya noticia de mercados energéticos: es una advertencia política y económica. Con reservas decrecientes en países como Francia y Alemania, el continente vuelve a sentir lo oneroso que resulta ceder soberanía energética en nombre de la transición o por complacencia........
