Y él también fue a la fiesta
La brisa sopla y silba al colarse por la ventana. Ese sonido agudo me despierta. Alcy duerme a mi lado. Suelo dormir fácilmente, pero en ese momento una pregunta intensa revolotea en mi mente: ¿Por qué me gusta tanto la propuesta existencial de Jesús de Nazaret? Me levanto y voy hasta la sala. Allí tomo posición de oración —creo que con el cuerpo también se ora— y la respuesta más clara que encuentro es que Jesús me enseñó que Dios se revela en la cotidianidad, en lo sencillo. Sonrío porque se me viene a la cabeza una expresión que dije en uno de los programas de Caracol TV de la mañana: Jesús nos mostró que la mesa, los amigos y las celebraciones son........
