Groenlandia, aranceles y osos polares: el poder sin lÃmites de Trump
¿Quién le pone un alto a Donald Trump? La pregunta suena a broma tardÃa, pero gracia no tiene. Porque cuando un presidente -antes aspirante reincidente y expresidente- habla de territorios ajenos, castigos comerciales y elecciones prescindibles, el problema no es su voz: es la inexistencia de frenos.
Trump no gobierna porque sea brillante; gobierna porque el sistema aprendió a no detenerlo. El trumpismo no es una anomalÃa, es un ensayo exitoso de poder sin consecuencias. Un experimento donde la transgresión deja de escandalizar y pasa a ser rutina.
Rusia no será el contrapeso. Vladimir Putin ya dejó claro que su ideologÃa es el oportunismo. Acuerdos tibios, silencios estratégicos y una diplomacia de hombros encogidos confirman que Moscú no enfrenta a Trump: lo deja desgastarse solo⦠si es........
