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Las victorias inconclusas de Trump

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22.03.2026

Conforme pasan las horas, la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán amenaza con convertirse en una guerra prolongada, tanto como la guerra en Ucrania. Los problemas políticos se transforman en temas militares y los militares agravan los problemas políticos.

La mezcla de política y guerra es proverbial: se sabe quién y cuándo se inicia la guerra, pero nunca se sabe cuándo termina y bajo qué condiciones. Especialmente cuando el fondo del conflicto es el odio y la confrontación entre dos Estados teocráticos, como lo son Israel e Irán.

Estados Unidos se dejó arrastrar a un conflicto militar en Medio Oriente entre culturas milenarias. Pensó que era cosa de reducir a Irán a polvo para que desistiera de ser lo que es. Es una réplica del pensamiento político de los aliados que los llevó al bombardeo de la ciudad alemana de Dresden, durante la Segunda Guerra Mundial. Reducida a escombros, Dresden quebró la resistencia alemana al avance de las tropas aliadas. También las bombas atómicas estadounidenses sobre Nagasaki e Hiroshima, en Japón.

Pero Washington está descubriendo algo que Israel sabía de antemano: entre los escombros aparecerán los vestigios de la cultura milenaria persa, y renacerá, quizá más feroz y desafiante que antes. Por eso existe una diferencia estratégica entre Israel y Estados Unidos en ésta guerra. Israel quiere desaparecer la cultura persa, junto con su religión, para siempre, mientras Washington quiere negociar con Teherán, pero en sus términos.

Cuando Israel bombardeó el importantísimo pozo petrolero iraní del South Pars, provocó una reacción iraní como respuesta: el bombardeo contra la planta de gas natural más grande del mundo, en Catar. Se dispararon los precios de energéticos como reacción a lo que fue visto por los mercados como la radicalización del conflicto.

Esa acción israelí iba directamente en contra de los intereses políticos que promueve Estados Unidos en la zona, queriendo apaciguar los temores mundiales sobre el peligro del desabasto mundial de energéticos. La obsesión estadounidense de demostrar que está “logrando al 100% sus objetivos” con el ataque a Irán y que la “excursión en Medio Oriente terminará pronto” está en franca contradicción con la realidad.

Para asegurar el........

© El Heraldo de México