¿Y podría algo salir bien?
Durante varios meses hemos escuchado una promesa: para el Mundial, cuando el Mundial; reparaciones, adaptaciones, calzada flotante (¿desde cuándo el pavimento flota?); anuncios, previsiones, avances, progreso sin evidencia, ajolotes, muros violeta, esperanza infinita; todo para cuando llegue el torneo, el de la FIFA (poder supranacional al cual obedecemos); el Mundial Social de Morena; el Mundial, a fin de cuentas imaginario, porque en este país no se realizará la Copa como sí ocurrió en 86 y antes en 70 sin tanta alharaca, sin socialización de la pelota, sin niñas descalzas con boleto en el Palacio Nacional (el fútbol se juega con tacos), sin la piadosa mentira de estar en los ojos del mundo y........
