El fin de una ERA
Ediciones Era, que parecía eterna, duró sesenta y seis años. Vicente Rojo y los hermanos Espresate la fundaron en 1960 como un sueño para editar libros “únicos”. Este 17 de agosto la propia editorial anunció que se detiene, y entre una fecha y otra lo que hay es mucho más que una casa de la colonia Roma donde se editaban libros que nadie más se atrevía a sacar, desde los libros de arte diseñados por el propio Vicente hasta los jóvenes poetas de esta década.
Me encanta hurgar en los comunicados. Confieso que con ese morbo que busca la letra chica me acerqué a la circular que Era publicó. Ediciones Era detiene sus operaciones, se titula. Aunque me impaciente su prosa de comunicado que se detiene con demasiado detalle en algunas partes y con muy poco en algunas centrales para entender por qué se “detiene” (la red de librerías que desapareció con la pandemia, las ventas que cayeron al veinticinco por ciento de lo que eran, la casa de la Roma vendida para pagar deudas, solo merecen un renglón cada una), pero al menos da cifras. El comunicado hizo arder a las redes y muchas veces en lugar del........
