El amigo muerto
El amigo muerto es una novela extraña incluso dentro de la obra de Antonio Ortuño. No porque sea fantástica, sino porque parece escrita desde un lugar que la literatura mexicana suele visitar poco: la adolescencia entendida como una zona moralmente peligrosa, no como archivo sentimental. No hay educación emocional ni épica del origen. Hay torpeza, resentimiento, deseo de sobrevivir y una violencia que todavÃa no ha aprendido a justificarse mediante discursos.
La anécdota: Carlitos Villaurrutia muere por una bala perdida y, tiempo después, su amigo List recibe mensajes suyos. El dispositivo podrÃa inclinar la novela hacia el efectismo o hacia la alegorÃa fácil. Ortuño elige otra cosa. Usa lo imposible como un dato incómodo, casi administrativo, y deja que el verdadero relato ocurra en el arrastre de consecuencias: recuerdos mal entendidos, jerarquÃas sociales que ya estaban ahà pero que la muerte vuelve visible, amistades que nunca fueron simétricas.
List no investiga tanto un crimen como su propia posición en el mundo. Lo que emerge no es un misterio........
