El derrame que no se va
A más de un mes del derrame en el Golfo de México, la presencia de hidrocarburo en playas donde desovan tortugas marinas y arriban miles de aves migratorias no admite matices: es un daño ambiental grave.
Lo inadmisible no es solo la magnitud del desastre, sino la inacción frente a la crisis. Más cuestionable aún es la postura de la Gobernadora de Veracruz desde el 2024, Rocío Nahle, cuyas declaraciones han oscilado entre la negación y la minimización, evidenciando una preocupante desconexión entre el discurso político y la realidad ambiental.
Mientras brigadas ambientalistas y gobierno federal intentan contener el impacto, los datos oficiales vuelven a exhibir un patrón preocupante. Reportes de Petróleos Mexicanos (PEMEX), han documentado derrames y fugas en instalaciones del Golfo de México en los últimos años, algunos de miles de barriles, con afectaciones directas a ecosistemas costeros. Aun así, la respuesta institucional sigue marcada por la minimización.
De acuerdo con cifras retomadas por medios nacionales, México ha registrado más de 400 incidentes operativos en........
