Ochenta y cinco segundos para la medianoche
En 1947, un grupo de científicos que participaron en el “Proyecto Manhattan” (el que desarrolló las primeras armas nucleares), quedó horrorizado por la devastación sin precedentes en Hiroshima y Nagasaki, y por eso decidieron lanzar una contundente advertencia, por medio de una poderosa metáfora visual: “El reloj del juicio final”.
Esta advertencia icónica tuvo su primera aparición en la portada de la revista del “Boletín de Científicos Atómicos”. El diseño minimalista a cargo de Martyl Langsdorf transmitía el sentido de urgencia y peligro que demandaba ese mortífero mecanismo. Las manecillas del reloj no medían el tiempo, sino las imprudentes acciones humanas y las tecnologías que nos encaminan a la aniquilación global.
La medianoche (las 00:00 horas) marcaría la llegada del apocalipsis. Desde 1947, que empezó con siete minutos para la medianoche, cada año, ineludiblemente la junta de científicos que integran la revista ha propuesto una........
