Nostodemocracia
Rotulé este artículo con un juego de palabras: “nostodemocracia”. Una lúdica combinación que no tiene pretensiones de filología científica. Tampoco busca imitar la gallardía literaria del legendario poema «Jabberwocky». Pretendo condensar en una frase -en una nuez del vocablo- la sensación que sentí al ver la versión en celuloide de Cristopher Nolan de la gesta mítica de la Odisea de Homero. Concentrar las emociones que la inducida, pos-fílmica, relectura de los poemas me produjo a décadas de mis primeras lecturas juveniles. Una frase que reflejara las lecciones que esta epopeya nos destila no solo en el andar individual, sino también en el colectivo.
¿Cómo es que un poema épico de hace siglos ha logrado mantener su vigencia narrativa? ¿Cómo -sin importar la versión que leamos, veamos, observemos o escuchemos de la Odisea- sigue siendo tan atrayente, tan magnética a siglos de su concepción? Hay, sin lugar a duda, muchas respuestas, pero quizás una es que la Odisea es la alegoría más detallada -y vigente- del complejo racimo de emociones que envuelve el “retorno” o “regreso” al estado idílico y pacífico del “hogar”, después de años de guerras y periplos. Este estado........
