Sindicatos y contubernios, en la mira de EU
DESDE QUE SE negoció el T-MEC en la pasada gestión de Donald Trump, el capÃtulo laboral tenÃa un sentido importante.
Y es que uno de los argumentos del hoy presidente de Estados Unidos era que los bajos salarios y la falta de democracia en los sindicatos mexicanos constituÃan una práctica desleal en el intercambio de mercancÃas entre los dos paÃses.
La falta de democracia y la opacidad en las negociaciones contractuales son un impedimento a las reglas claras y la competencia leal. La Oficina de Representación Comercial, a cargo de Jamieson Greer, está consciente del contubernio de gobiernos estatales y municipales y empresas con lÃderes sindicales corruptos.
Esa simbiosis provoca que los salarios sean muy bajos y que muchas empresas se aprovechen de la falta de claridad para producir a costos muy castigados y competir deslealmente en el mercado trilateral.
Esta condición permite que incluso compañÃas de capital estadounidense se instalen en nuestro territorio pagando menos salarios de los que deben cubrir en la Unión Americana.
Generalmente, y de forma paralela, hay una clase dirigente sindical a la que lo único que le preocupa es mantener sus prebendas, lo que hace que sus competidores en el paÃs vecino tengan desventajas fuertes.
Para colmo, la SecretarÃa del Trabajo sigue cobijando a esos lÃderes, aunque continúen realizando prácticas opacas para reelegirse y usar los dineros de sus agremiados para gastos personales.
Como no hay supervisión, y si la hay, no hay exigencia, las cosas siguen igual.
Uno de los casos emblemáticos es el secretario general del Sindicato Nacional de Alimentos y del Comercio (SNAC) Alejandro MartÃnez Araiza, un lÃder que se presenta como moderno. Alfredo DomÃguez Marrufo. (Créditos: El Heraldo de México)
Presume de sus relaciones precisamente con los encargados de vigilar........
