La doble moral de la doble nacionalidad
Hay una forma muy fácil de saber que un argumento es débil: cuando quien lo repite nunca cita el artículo exacto que lo sustenta.
Esta semana la oposición dijo que la presidenta Claudia Sheinbaum quiere “discriminar” a 30 millones de mexicanos con doble nacionalidad. Suena grave. El problema es que no es lo que dice la iniciativa.
La iniciativa no le quita a nadie su nacionalidad ni su voto. Modifica los requisitos de tres cargos ejecutivos —Presidencia, gubernaturas, jefatura de Gobierno capitalina—, que exigirán nacionalidad exclusivamente mexicana. Nada más.
Tampoco es una idea nueva: el artículo 32 ya reserva los cargos que exigen ser “mexicano por nacimiento” a quienes no adquieran otra nacionalidad. La reforma........
