El pasado ya no tiene testigos
Imagina que le tomas una foto a tu abuela. Después la subes a la nube, borras el original de tu celular porque ya no tenía espacio, y un año después Google Fotos "mejora" la imagen automáticamente —le suaviza la piel, le cambia un poco el color del cielo de fondo. Ya no tienes forma de comparar. Esa versión "mejorada" es, para efectos prácticos, la única que existe. Así de simple es la idea que quiero platicarte hoy, nada más que a escala de toda la humanidad.
Resulta que las empresas que hacen inteligencia artificial —Anthropic, la que hace a Claude, es un ejemplo documentado en una demanda real— compraron millones de libros usados, los metieron a una máquina que les corta el lomo y escanea cada página en segundos, y después tiraron el libro a la basura. Literal. Ya no existe.
Lo único que queda es el "recuerdo" que el modelo de IA se hizo de ese libro. Un juez incluso dijo que estaba bien hacerlo, porque la copia digital "sustituyó" al libro de papel.
Ok, hasta aquí suena a curiosidad técnica. Pero aquí viene lo que de verdad debería preocuparte.
Antes, mentir sobre el pasado costaba trabajo. Si alguien quería decirte que........
