Nuevo León sigue respirando promesas
Si algo ha sido la bandera del Gobierno de Samuel García, es la narrativa ambiental. Clausuras de plantas, operativos espectaculares, conferencias de prensa y promesas de mano dura hicieron pensar que, por fin, Nuevo León enfrentaría el problema que desde hace años asfixia a su zona metropolitana. La realidad, sin embargo, es que fue pura demagogia. Los índices de mala calidad del aire persisten, la producción de combustóleo en la Refinería de Cadereyta continúa generando preocupación y las soluciones estructurales siguen sin aparecer. Los ciudadanos respiran el mismo aire, solo que ahora acompañado de más discursos.
Mientras especialistas y legisladores exigen que se cumplan los compromisos para reducir las emisiones de la refinería, Pemex mantiene opacidad sobre el destino del combustóleo, cuya producción incluso aumentó este año. A ello se suma que, fuera de los anuncios........
