La ciudad de-morada
Caminar por el territorio que se gobierna debería ser obligatorio: permite mirar las necesidades reales y escuchar alternativas de solución viables. Cuando llegué a la presidencia municipal de Metepec, llevaba conmigo una idea muy clara: gobernar también era cuidar la manera en que mis vecinos se encontraban con nuestra ciudad todos los días. Las banquetas que pisaban o las faltantes; los cruces inseguros y hasta los colores de las fachadas, esos que cuentan mucho de quiénes somos.
Metepec combina tradición y modernidad. Es un municipio donde conviven cafeterías modernas y talleres de barro; plazas contemporáneas y hornos artesanales donde todavía se moldea y se pinta, a mano, el legendario Árbol de la Vida. Esa pieza colorida, exuberante, casi fantástica, que nuestros artesanos convierten en identidad mexiquense y orgullo nacional.
Por eso, uno de mis compromisos de campaña fue remodelar la imagen urbana del municipio. No como un asunto cosmético, sino como una forma de fortalecer el sentido de pertenencia, de impulsar su potencial turístico y con él, la economía local.
En ese proyecto tuvo mucho que ver la visión de Lucy Medina, arquitecta, ex alcaldesa y gran conocedora del desarrollo urbano de Metepec. Años atrás había impulsado un reglamento........
