La euforia futbolera y la estrategia electoral
La noche del jueves dejó ver un fenómeno sociológico sorprendente: el triunfo de la selección mexicana desbordó a cientos de miles de aficionados que tomaron las calles con alegría, civismo y una solidaridad poco común en tiempos de polarización.
Por unas horas, el país pareció reconciliarse consigo mismo; se olvidaron carencias, enconos y disputas políticas. Mientras tanto, Morena no desperdició el momento. Lejos de la pausa que dicta la ley en tiempos no electorales, el partido oficial perfecciona sus mecanismos para posicionar a sus futuros candidatos, en especial a quienes aspiran a las gubernaturas.
Su objetivo es claro: conservar el poder, mantener la mayoría constitucional en la Cámara de Diputados y retener el mayor número posible de estados.
En contraste, los partidos de oposición siguen........
