Ruta 2027: El llanto no alcanza en Zacatecas
David Monreal lloró de coraje. No es una figura retórica ni una licencia periodística: lo vieron, junto a un puñado de colaboradores cercanos, totalmente descompuesto, manoteando, lanzando maldiciones a diestra y siniestra y limpiándose las lágrimas con el dorso de la mano.
Fue horas después de asistir, como invitado, al segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, y de hacer una parada en la Cámara de Diputados.
Cualquiera pensaría que el motivo fue el coche bomba que un día antes había estallado en una estación policial. O que el gobernador se quebró al enterarse, una vez más, de que su estado es el más inseguro. Pero no.
La noticia que lo hizo trizas llegó por otro conducto: un emisario del partido -al parecer su propio hermano, Ricardo Monreal- le echó un balde de agua fría. Le confirmó que su protegida, la senadora Verónica Díaz, ex esposa de otro de los Monreal, no será la candidata de Morena a la gubernatura de........
