Asalto de pelÃcula, ¿acuerdo invisible?
Cada dÃa toma más cuerpo la idea de que la irrupción militar en Caracas y la extracción de Maduro no fue una sorpresa, sino un libreto acordado: una captura âimpecableâ sin bajas estadounidenses, espacio aéreo despejado y una salida directa a Nueva York para juicio, elementos que en conjunto parecen demasiado perfectos para un asalto improvisado.
La secuencia pública es conocida: fuerzas de Estados Unidos detienen a Nicolás Maduro y, junto con su esposa Cilia Flores, lo trasladan; dos dÃas después, Delcy RodrÃguez rinde protesta en Caracas; y en Washington, Marco Rubio, secretario de Estado, detalla un plan en tres fases: estabilizar, vender hasta 50 millones de barriles de crudo venezolano bajo control estadounidense y conducir la âtransiciónâ. Y Donald Trump celebra.
Nada de esto suena a un arrebato: suena a una arquitectura polÃtica y financiera. Y asà es como la tesis del pacto gana combustible porque el guion excluye a buena parte de la oposición venezolana. MarÃa........© El Heraldo de México
