Vaciar la política desde el lenguaje
La política siempre ha tenido una dosis de frivolidad. Políticos vanidosos, oportunistas y hasta pintorescos han existido desde que existe el poder. El problema de nuestro tiempo es otro: la frivolidad dejó de ser una excepción para convertirse en sistema. La política contemporánea se está quedando sin lenguaje y cuando el lenguaje pierde su capacidad para construir símbolos, emociones, identidades y futuros compartidos, la política inevitablemente se vacía.
Aristóteles entendía al ser humano como un animal político, alguien que encuentra su plenitud viviendo en comunidad y participando en la polis. Weber veía en la política una lucha por el poder. Pero hoy podríamos agregar una dimensión incómoda: la política también es una lucha por la atención. Las redes sociales cambiaron las reglas. El algoritmo no premia necesariamente la........
