Los astros se alinearon, pero en contra de Rocha Moya
Los astros se alinearon, dicen. O tal vez fueron los expedientes, las detenciones y las contradicciones acumuladas durante dos años los que decidieron que a Rubén Rocha Moya ya no le tocaba más suerte.
Después de 112 días de licencia, el gobernador de Sinaloa decidió regresar sorpresivamente a su cargo sin avisarle a la presidenta Claudia Sheinbaum. Craso error de cálculo: este lunes, desde la mañanera, la mandataria aseguró que no estaba enterada de los planes de Rocha Moya para volver; recordó que ningún interés personal está por encima del bienestar de la gente; señaló que la Fiscalía General de la República (FGR) continúa investigando las acusaciones formuladas en su contra en Estados Unidos, y pidió al Congreso de Sinaloa elegir a un gobernador interino.
El manotazo en la mesa de la presidenta Sheinbaum convirtió el regreso de Rocha en uno de los más breves -y políticamente más costosos- de la historia reciente. Palacio Nacional respondió con un mensaje que sonó menos a comunicado y más a advertencia: aquello, en el fondo, fue un recado con nombre y apellido, de........
