¿Una historia de familia podría acabar con el imperio de Autofin?
Una historia como tantas
Quizá el nombre de Juan Antonio Hernández Venegas no le resulte familiar. Sin embargo, si le digo que fue el fundador de Autofin y Banco Autofin, seguramente ya lo ubicó. Autofin fue fundada por el contador Juan Antonio Hernández en 1978, con el objetivo de que las personas que difícilmente calificarían para un crédito automotriz en los bancos lo pudieran obtener. Con el paso del tiempo fue creciendo el negocio, creando, literal, un verdadero emporio de distribución de autos, gasolineras, bienes raíces, hoteles y un banco en toda forma, como lo fue Banco Autofin México, recientemente adquirido por Kapital, una peculiar Fintech de la que me ocuparé en otra columna.
Más o menos en 1983, cuando el contador Hernández era todo un exitoso hombre de 45 años, casado y con familia, entró a trabajar a su empresa una bellísima jovencita de 18 años que se vio tan impresionada por él que iniciaron una relación que duró 10 años y que terminó abruptamente a partir del nacimiento de una hija que se llama Marisol. Quién iba a pensar que esa niña se convertiría en una joven mujer que hoy lucha contra viento y marea para que su padre biológico le reconozca los derechos en materia alimentaria de forma plena y con todas las de la ley.
Marisol, acompañada de un joven abogado al que no hay que perderle la pista, Fernando Hegewisch, ha puesto literalmente de cabeza al colmilludo empresario y a todo su imperio empresarial.
Dime cómo litigas y te diré de qué careces
El juicio que inició Marisol........
