La esquizofrenia bélica
No es la primera vez que Trump se equivoca en materia de estrategia geopolítica.
No es tampoco la primera vez que su discurso hostil, persecutorio y vociferante de “eliminar a una civilización” o de “golpearlos muy duro” no arroja los resultados esperados.
La verdad es que los iraníes resultaron más astutos, más inteligentes y mejores estrategas.
La poderosa arma del petróleo, y aquí no se trata de lo que produce Irán, puesto que no tiene acceso a los mercados internacionales (una de las condiciones para alcanzar un acuerdo de paz definitivo), sino del que cruza por el estrecho, que la cúpula militar de los ayatolás pretende controlar.
El simple cruce del 20 por ciento del gas mundial y de otro 18 por ciento del crudo que se consume a nivel global, hace de esa puerta, de ese “pasadizo reversible”, el más importante elemento de presión que Irán puede ejercer en estos momentos en contra de Washington.
Cuando se observan estos más de 100 días de escarceos, bombardeos, minas marítimas, drones de extrema penetración y, por tanto, de eficiente peligro contra el enemigo, está claro que Trump cometió uno de los errores más grandes de la estrategia........
