Soberanía farmacéutica: la nueva apuesta de la industria mexicana
En un momento en el que México discute su papel en la reconfiguración global de las cadenas de suministro, la industria farmacéutica nacional comienza a mover piezas con una lógica distinta: menos discurso y más construcción silenciosa de capacidades.
La llegada de Luz Astrea Ocampo Gutiérrez de Velasco a la Presidencia de la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos (Amelaf) no es un relevo más en el sector. Representa, en los hechos y en “tiempo de mujeres”, un intento por reordenar la conversación hacia un concepto que durante años fue incómodo: fortalecer a la empresa farmacéutica mexicana como eje del sistema de salud.
En entrevista con quien esto escribe, Ocampo lo plantea sin rodeos: sin producción local robusta, no hay abasto seguro. Y sin abasto, no hay política pública que resista.
El diagnóstico no es nuevo, pero sí el contexto. Durante décadas, México cedió terreno en la producción de principios activos y medicamentos complejos frente a Asia, particularmente India y China, que hoy concentran entre 80 y 90% del suministro global de genéricos . La lógica del menor costo terminó por desplazar a la lógica de la disponibilidad estratégica.
Hoy esa ecuación empieza a cambiar.
Desde Amelaf —que agrupa a cerca de 50 laboratorios de capital 100% mexicano— la narrativa apunta hacia cuatro ejes claros: 1) impulsar........
