Consultorios vacíos, médicos indispensables
Durante más de dos décadas, el doctor Armando Garduño Espinosa ha cuidado la salud de mis hijos. Conoce sus antecedentes, recuerda episodios que nosotros mismos hemos olvidado y conserva una virtud que ninguna aplicación puede sustituir: sabe escuchar antes de extender una receta. Hace unos días, en su consultorio de la colonia Del Valle, me compartió una preocupación que rebasa las paredes de ese edificio: cada vez llegan menos pacientes. Y no porque los mexicanos hayan dejado de enfermarse.
Conocí al doctor Garduño en 2004, durante el Congreso Mundial de Pediatría en Cancún, Quintana Roo. Desde entonces he podido apreciar su calidad profesional y humana. Desde 2005 encabeza el área de cuidados paliativos del Instituto Nacional de Pediatría (INP), una responsabilidad que ha desempeñado durante 21 años, además de contar con 38 años de antigüedad académica en la UNAM. No es precisamente un médico al que le falten experiencia o credenciales.
Su diagnóstico sobre la consulta privada resulta inquietante. Estima que la demanda de servicios de pediatría, medicina interna y medicina general ha disminuido alrededor de 60% en su entorno profesional. No es una estadística nacional, sino la apreciación de un especialista que ha visto cambiar los hábitos de sus pacientes y las condiciones económicas de las familias.
Parte de la explicación está en los consultorios anexos a farmacias, que ofrecen atención inmediata,........
