Las lecciones de Canadá a México
Donald Trump se llevó esta semana dos frentazos.
Por un lado estuvo la decisión de la Unión Europea de respaldar la soberanía de Groenlandia, lo cual lo enfureció y amenazó -como podría ser de otro modo- con imponer más aranceles a los países que le impidan quedarse con ese territorio.
Por el otro, se topó con la decisión del gobierno de Canadá de establecer un trato con China, como conclusión de la visita del primer ministro, Mark Carney, al gigante asiático.
Aunque ambas cosas incumben a México, veamos por lo pronto el significado de la estrategia canadiense.
Hay una diferencia de fondo entre el estilo negociador de Canadá y el de México frente a Estados Unidos: Ottawa está dispuesto a comprar grados de libertad aun al costo de tensar a Washington; México, en cambio, ha optado por reducir fricciones con la Casa Blanca, incluso si eso implica endurecer su postura frente a China.
El viaje de Mark Carney y el acuerdo anunciado a su regreso, ilustran bien esa lógica. Canadá aceptó recortar de manera sustantiva el arancel a los vehículos eléctricos chinos (con un cupo anual), a cambio de que China bajara aranceles a la canola y relajara medidas sobre otros productos agroalimentarios, con calendario de entrada en vigor.........
