La paradoja mexicana en el reporte de Fitch
La ratificación de la calificación soberana de México por parte de Fitch (una de las principales agencias calificadoras del mundo), en BBB- con perspectiva estable, no debe leerse con el alivio de que no nos bajó la nota, sino con el cuidado de las advertencias hechas.
México conserva el grado de inversión. Esa es la noticia positiva que no puede regatearse. Pero sigue en el escalón más bajo de esa categoría, apenas un peldaño por encima del territorio especulativo.
Fitch reconoce un marco macroeconómico prudente, finanzas externas robustas y una economía grande y diversificada. Esos atributos siguen siendo valiosos. Pero sería un error quedarse sólo con esa parte del diagnóstico.
Lo más revelador del reporte está en la explicación de por qué México no logra aspirar a algo mejor: bajo crecimiento de largo plazo, debilidad institucional, rigideces presupuestales, una base recaudatoria reducida y el pesado lastre de Pemex. Es decir, la estabilidad mexicana descansa más en la resistencia que en el dinamismo.
El dato lo confirma. No hubo recesión en 2025, y eso ya es algo: las exportaciones crecieron 7 por ciento,........
