No tire (aún) la toalla con las entradas del Mundial
A menos de 60 días del inicio del Mundial, ya estoy entrando en pánico: todos mis intentos por conseguir entradas para ver a Argentina y a Lionel Messi en el mayor evento futbolístico han fracasado estrepitosamente.
Me quedé afuera en el sorteo de preventa del año pasado. Tampoco tuve suerte en el periodo de “selección aleatoria” de febrero. Y cuando se abrió la fase de venta de última hora a principios de este mes, ni siquiera pude acceder al portal de tickets de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), a pesar de haber iniciado la sesión una hora antes desde tres dispositivos diferentes (culpo de ello a sus recurrentes desastres tecnológicos).
Ahora me queda esa cámara de tortura al consumidor conocida como el mercado de reventa: no sabes realmente cómo se fijan los precios ni por qué estás pagando exactamente, pero tienes garantizado el dolor de comisiones infladas. La entrada más barata que encontré en el mercado oficial de la FIFA para uno de los tres partidos de la fase de grupos de Argentina rondaba los US$2.200 —básicamente, precios de zona VIP—. Se pueden encontrar opciones más baratas en plataformas de terceros como StubHub o Viagogo, pero con el riesgo de que las entradas nunca lleguen a materializarse.
Esto no es lo que tenía en mente. En mi ingenuidad, la idea era que mi esposa y yo lleváramos a nuestros dos hijos a un viaje por carretera durante el Mundial, siguiendo a Argentina por todo Estados Unidos, conduciendo hacia lugares que no conocemos como Kansas City junto a miles de aficionados que ondean banderas y para quienes el fútbol es más que un juego. No creo que Argentina vaya a repetir título (mi........
