Tola y Maruja estrenan su permiso de porte de armas
Aquí tienen pues el salvoconducto, tías –nos dijo el presidente Abelardo entregándonos el permiso de porte de armas–. Y ya saben: cuando saquen el fierro lo tienen que sacar prendido… o marcan calavera.
Nosotras mismas le pedimos al Tigre el carné pa portar armas porque Tola rescató un revólver 38 Smith & Güéson que Ananías su marido tenía refundido en el zarzo.
Yo misma se lo escondí –me contó Tola– porque Ananías cuando se emborrachaba tiro por lapo sacaba el berriondo “trueno” y ¡pum, pum, pum!… hacía tiros al aire.
Ay, qué peligro que de pronto esté pasando una cigüeña con un niño –dije yo mientras Tola envolvía el revólver en un dulceabrigo y lo encaletaba en la cartera.
El aparato estaba muy osidao pero lo metimos en Coca-Cola con bicarbonato toda la noche y lo brillamos con pomada Brasso… y quedó que encandilaba.
Tola, ¿sí será buena idea salir a la calle enfierradas? –le dije yo, que........
