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La caricatura

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05.09.2026

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Al verlo caminar por entre los cadáveres envueltos en sábanas, botados en el piso como trofeos de cacería, enfundado en una vestimenta que parece un cruce entre nuevo rico de safari y viejito verde disfrazado de boy scout, no puede uno llegar a una conclusión distinta: Colombia eligió a una caricatura de presidente de la República.

Una caricatura cómica y siniestra. Caricatura de otra caricatura: Donald Trump. El rey loco que ya no sabe qué hacer para dejar una herida —que no huella— imborrable en la Casa Blanca y en Washington. Demolió el ala oriental de la sede presidencial gringa; quiere construir un arco del triunfo y ya puso la primera piedra de manera ilegal; destruyó el famoso espejo de agua que forma parte del monumento a Lincoln; y, bajo la disculpa de una “renovación”, busca desmantelar, hasta donde le sea posible, el Centro Kennedy, una institución cultural que parecía intocable.

A esa necesidad de imitar a la caricatura mayor, el Colombian Tiger, tal vez sin saberlo, está resucitando viejos demonios que fueron muy reales hace 70 años. Para empezar, el “viva Cristo Rey”, el grito de guerra de los ejércitos paramilitares durante la época de La Violencia. “Mataban, remataban y contramataban” (para citar a la antropóloga Maria Victoria Uribe) inspirados por la........

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