¡Son colegialas y hay que bombardearlas!
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La verdad, dijo un griego antiguo, es la primera víctima de una guerra. Olvidó decir que, además, como parte de esas primeras víctimas, están los niños. Pero matar niños no es grave. Se podría decir que es un pasatiempo de los verdugos. En el caso de los chicuelos palestinos, se puede deducir que, de acuerdo con el origen y catadura de los asesinos, hay que exterminarlos desde la semilla, porque, si crecen, pueden erigirse en terroristas.
Y en la presunción de que sean niñas de Irán, escolares, pues hay que decir, en primera instancia, tras un bombardeo feroz, que fue el propio régimen de su país el que las mató, porque ni riesgos que Israel y Estados Unidos sean capaces de tamañas atrocidades. Son, con sus cabecitas visibles, Trump y Netanyahu, los gendarmes del mundo y están predestinados por la divinidad a transmitir “democracia” y “libertad” donde estas falten.
Se puede decir —porque esa disciplina que llaman historia lo asegura— que fue en esas tierras de alfombras voladoras, ahora sometidas a los fuegos de la Operación Furia Épica, donde habitaron los primeros seres que compusieron cuentos, los........
