Bogotá camina segura
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
No puedo imaginarme el terror que debió sentir Diana Ospina durante las 40 horas que estuvo en poder de los hombres que la mantuvieron secuestrada, vendada y encapuchada en Ciudad Montes, mientras vaciaban sus cuentas bancarias. Ni su angustia cuando la abandonaron en horas de la noche en un lugar solitario de la vía Bogotá-Choachí, temiendo no ya solo a sus verdugos sino a cualquier depredador que se encontrara en su camino. Una sensación que, incluso en situaciones normales, sentimos las mujeres cuando caminamos de noche o cruzamos un puente o un parque solitario: miedo a la agresión masculina. Al robo, a la violación, en el peor de los casos al asesinato.
Parece increíble que sea peligroso tomar un taxi en la calle, pero lo es. Los consejos que trae la prensa que........
