Una batalla “cultural” contra la Constitución de 1991
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El nuevo gobierno ha declarado una guerra a la Constitución de 1991, a la educación pública y a la autonomía consagrada en la Ley General de Educación. La ha llamado “batalla cultural”, pero en realidad es una lucha contra derechos adquiridos. ¿A dónde nos llevará esta decisión?
Uno esperaría que una nueva ministra de Educación llegara a hablar de los gravísimos problemas que tenemos en este ámbito en el país: la crisis emocional de los jóvenes, sus bajos niveles de atención o su adicción a los smartphones; la deserción en las aulas de Transición, la deficiencia en la formación de los futuros docentes o la persistente debilidad en la calidad educativa, entre muchos otros. Sin embargo, nada de eso sucedió. La nueva ministra llegó hablando de una “guerra” que quiere declararles a los derechos adquiridos por las mujeres y la población LGTBI en Colombia. Ese es el problema de nombrar en el cargo a una exfiscal y no a personas que han dedicado su vida a trabajar por los niños y los adolescentes. Es la mejor manera de no avanzar en la construcción de una política pública de largo plazo. Algo similar podemos decir de la directora del ICBF y de la nueva ministra de Cultura. Son políticas muy curtidas, pero no tienen la más mínima experiencia en los cargos para los cuales fueron designadas. La pregunta es: ¿para qué las nombraron?
Mientras estuvo como detenido político en Italia por el gobierno de Benito Mussolini, Antonio Gramsci escribió sus Cuadernos desde la cárcel. Según su tesis, la revolución no consiste solamente en tomar el aparato del Estado. También debe producir una transformación profunda en la manera en que las personas piensan, interpretan y entienden lo que consideran justo, verdadero y normal. Gramsci nunca habló de “batallas” o de “guerras”, sino de impulsar una profunda reforma o movimiento cultural. Él era lingüista, intelectual y escritor. El nombre militar a esta idea se lo puso la nueva derecha del mundo, para adaptarla a las necesidades electorales de los tiempos modernos. En Argentina, así tituló Agustín Laje su último libro. El prólogo lo escribió Javier Milei. Su tesis es muy clara: la llamarán “batalla cultural”, pero en realidad es una batalla política. Según Edelman, en........
