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Quiero tener un millón de amigos…

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14.08.2026

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El terremoto con epicentro en Chocó y que afectó a 14 departamentos nos dejó en la retina escenas terribles. Me dolieron las imágenes de la destrucción de Cali. Después, ha llegado una oleada de solidaridad sólida y generosa.

Eso alegra. Pero, mientras tanto, la dura política –la nuestra, la de otros– sigue su curso. Pues las tragedias ni acaban con ella, ni cambian a todo el mundo para mejor, ni hacen que los que carecen del sentido básico de empatía lo descubran de repente. Y muchas cosas que merecen atención, grandes y chiquitas, están pasando.

Una grande, que fue tratada por la mayoría de los medios de comunicación como chiquita, es la captura de Saúl Severini, quien se ha acogido a la JEP y ahora está comenzando a confesar. Severini –a quien he seguido durante años– es, en un sentido, típico y, en otro, extraordinario. Típico en el de que fue un gran ganadero que creó o apoyó una estructura paramilitar, como........

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