El presidente funge de bombero después de prender el incendio
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En la noche del 4 de junio, un grupo de personas identificadas como simpatizantes de Iván Cepeda llegó a la sede del candidato Abelardo De la Espriella para realizar arengas y protestas contra el aspirante presidencial. Un joven, de nombre Sebastián, que se encontraba en un evento con el candidato José Manuel Restrepo, resultó afectado por una sustancia que le espolvorearon los seguidores de Cepeda. El presidente pidió “bajar la tensión” y agregó que “le solicitó al señor Abelardo de la Espriella poner fin al discurso de odio”.
El pánico que invadió a Petro y a Cepeda por el triunfo de De la Espriella en la primera vuelta les obnubila la memoria política para borrar lo revelado en los llamados “petrovideos” de la revista Semana, entre los meses de abril-junio de 2022. Roy Barreras, el estratega de la campaña, en presencia del candidato Petro, definió los pasos a seguir por los partidarios congregados, para erosionar la imagen pública de los contendores políticos, en la campaña más sucia hasta ese momento conocida en la historia del país, dirigida hacia Sergio Fajardo, Alejandro Gaviria (para arruinar a la Coalición Verde Esperanza) y calumniar y vilipendiar, sin consideración alguna, al candidato Federico Gutiérrez, vinculándolo con narcotraficantes de Medellín.
De este cometido se encargó un tal Sebastián Guanumen, coordinador de una estrategia paralela a la de Barreras, que instruía a su equipo a “correr la línea ética” y atacar la integridad de los otros candidatos, incluido Rodolfo Hernández. Ya presidente, Petro nombró a Guanumen como cónsul general de Colombia en Santiago de Chile, sin acreditar credenciales de idoneidad para ese cargo.
Los senadores del Pacto Histórico, incluido Cepeda, aceptaron sin protestar esas estrategias........
