Y sus propios habitantes incendiaron Moscú
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
Entonces Moscú se volvió “Una pirámide de humo color cobre”, como lo escribió Stendhal cuando aún se llamaba Marie-Henry Beyle y hacía parte de la retaguardia del ejército de Napoleón Bonaparte que pretendía tomarse la ciudad y su gente, y de paso Rusia, el Imperio, el pasado, la historia y el porvenir, y observaba cómo el fuego subía en forma de espiral hacia el cielo. Desde las colinas de los Gorriones, Napoleón había dicho dos días atrás, “Allí está, por fin, esta famosa ciudad”. Se había preguntado cómo la gente podía abandonarla y dejar sus posesiones, su vida, cuando vio las hileras de moscovitas que se retiraban por las puertas más lejanas, unos a pies descalzos, otros,........
