Colombia, entre autoritarismo y democracia
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Por dos caminos regresa el fascismo al continente. Uno, por la ancha avenida pedregosa que da paso a un Trump, déspota vociferante, atropellador. Dos, por senderos perfumados de flores carnívoras que al primer contacto pelan sus fauces. En el primero se agita el mazo prehistórico; en el segundo se van minando las conquistas de la convivencia civilizada, el mazo prehistórico en la mira, pero vestido de caudillo populista. Y ambos trayectos conducen al autoritarismo como alternativa a la democracia liberal.
Quiero tomarme a Cuba, hacer lo que yo quiera de ese paisito fallido, dijo Trump, para montar allí el negocio inmobiliario que querrá construir también en Gaza, sobre los cadáveres del genocidio. Y, claro, para acabar de aislar a la isla, de matarla por hambre con un bloqueo reforzado con escudo militar de 17 gobiernos supérstites en la región. Escudo que le permitirá además rediseñar la geopolítica del continente. Cercado por Trump........
