Carta abierta a Santiago Vargas y a quienes defienden el “derecho” a la gestación subrogada
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
Estimado Santiago, me tomé un tiempo para leer tu columna en El Espectador y tengo varios argumentos en contra de aquello a lo que falsamente llamas derecho a la gestación subrogada. Tengo que decirte que me sorprende la ligereza con la que te refieres a un asunto tan complejo que atraviesa de múltiples formas a centenares de mujeres en Colombia y miles en el mundo. Supongo que tal inconsciencia viene no solo de que nunca vas a atravesar por un embarazo y un parto, sino de que, por lo que parece, te preocupaste muy poco por buscar de qué se trata todo este asunto.
Ahora hablemos de lo que realmente nos compete. Pienso que esta…
Ahora hablemos de lo que realmente nos compete. Pienso que esta respuesta fácilmente podría ser mucho más extensa, pero solo me referiré a un par de asuntos en los que cometes no solo imprecisiones, sino que defiendes una posición altamente perjudicial para las mujeres.
Primero, no existe un derecho a la gestación subrogada. Que una actividad se realice a través de contratos civiles y que no sea declarada como ilegal por vacíos en la normatividad no la convierte en un derecho. Hay diversas teorías sobre “cómo nace un derecho” o qué criterios lo conforman. Lo cierto es que un derecho puede surgir de la combinación de diferentes elementos, como que sea un presupuesto indispensable para garantizar la dignidad humana, como, por ejemplo, la salud; que exista un reconocimiento jurídico, es decir, que la Constitución, las leyes o la jurisprudencia lo reconozcan y que, en esa medida, se derive una exigibilidad; esto implica que el Estado lo deba garantizar. La gestación subrogada definitivamente........
