La estrategia de disuasión que Taiwán necesita
Mientras la guerra entre Estados Unidos e Irán amenaza con desatar una crisis mundial de la energía, hay otro punto conflictivo que puede entrar en ebullición: Taiwán. Durante una visita reciente a Taipéi, no tuve necesidad de leer mandarín para saber cuál era la noticia principal de cada día: algún nuevo paso en la campaña china de intimidación contra la isla.
Lo que antes se habría considerado una crisis (aviones del Ejército Popular de Liberación cruzando la línea de delimitación en el estrecho de Taiwán, la presencia cada vez más cercana de buques y globos de vigilancia del EPL, capitanes de buques comerciales interrogados por autoridades chinas) se ha convertido en un ritual diario. Para el gobierno chino, es una victoria en sí misma. La «zona gris» de hostigamiento constante está pensada no sólo para atemorizar a Taiwán, sino también para adormecer al resto del mundo, de modo tal que el presidente taiwanés Lai Ching?te se parezca al niño insistente que gritaba «¡viene el dragón!».
Mientras tanto, los estrategas del presidente chino Xi Jinping observan el estrecho de Ormuz y estudian algo todavía más valioso que las fragatas: la toma de decisiones estadounidense. ¿Con qué rapidez responde Estados Unidos a amenazas y ataques? ¿Cuánta oposición interna puede tolerar el presidente Donald Trump? ¿Cuánto sufrimiento económico están dispuestos a........
