De Ucrania al mar Rojo: cómo la geopolítica está cambiando la sostenibilidad empresarial
Cada día, alrededor de una quinta parte del petróleo mundial atraviesa el Estrecho de Ormuz. Basta una escalada de tensión en la región para que mercados, Gobiernos y empresas vuelvan a mirar con preocupación una realidad incómoda: la estabilidad de las cadenas de suministro globales depende cada vez más de factores geopolíticos imposibles de controlar. Y no solo está en juego el petróleo: gas natural, fertilizantes o helio también dependen de este corredor.
En los últimos años, las empresas han tenido que adaptarse a escenarios de disrupción en sus suministros, provocados por conflictos difícilmente previsibles: la pandemia, la guerra entre Rusia y Ucrania, las tensiones económicas entre EEUU y China o la creciente inseguridad en rutas estratégicas como las del Mar Rojo o el Estrecho de Ormuz.
La falta de estabilidad en las cadenas de suministro es una amenaza de primer orden y ha pasado a ocupar un lugar predominante en los mapas de riesgo de las empresas. Muchas de ellas reaccionan aumentando la diversificación de proveedores, regionalizando operaciones o reforzando sus mecanismos de control y trazabilidad. La resiliencia ha pasado a ocupar un lugar central en la toma de decisiones empresariales. Y esa adaptación abre también nuevas tensiones en el gobierno corporativo.
Mientras las empresas tratan de garantizar sus suministros mediante........
