El lado correcto de la historia (de la economía)
Juan Ignacio Crespo recorre en su Substack, con elegante ironía, ese pomposo "lado correcto de la historia", expresión que hoy se pronuncia con la misma solemnidad con que antaño se proclamaba un título nobiliario. Es curioso ver cómo algunos se sitúan en él como quien se asoma a un balcón alto y despejado, contemplando el devenir de los tiempos con la apacible convicción de haber acertado.
Crespo, con su fino humor, nos pasea por distintos saberes –geográficos, físicos, ortográficos, químicos, gimnásticos o matemáticos– para recordarnos que el "lado correcto" es, casi siempre, una construcción retrospectiva. La historia nos revela sin estridencias que constituye un terreno resbaladizo donde las convicciones suelen envejecer mal y las certezas llegan, casi siempre, demasiado tarde.
Sin embargo, se echa en falta en su inventario una disciplina especialmente escurridiza y traicionera: la economía. Porque aquí el "lado correcto" deja de ser un simple adorno retórico para convertirse en algo mucho más prosaico y, a la vez, implacable. De él depende, en buena medida, el bienestar -o la penuria-........
