Una lamentable paradoja
Denunciaba el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, en la clausura de la Asamblea General de la organización empresarial, lo que calificaba como "una lamentable paradoja". Definición con la que, en un discurso valiente y certero describía con firmeza y claridad la realidad política, económica y social de un país en el que mientras "nos acechan retos históricos" como la crisis energética, la incertidumbre internacional, la transformación digital y especialmente la inteligencia artificial, nuestro gobierno se encuentra ocupado en una deriva institucional que "resulta triste para los que creemos en la democracia", además de en impulsar la polarización y el enfrentamiento.
Una lamentable paradoja que, por desgracia, no es la única de las muchas que asolan a esta España del sanchismo, deteriorando el progreso, las instituciones democráticas, el Estado de Bienestar, la calidad de vida de los ciudadanos y la convivencia.
Porque lamentable paradoja es empecinarse en mantener artificialmente una legislatura muerta y negarse a convocar elecciones careciendo de apoyos parlamentarios, en contra de la opinión mayoritaria de la ciudadanía y........
