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La astilla de la violación de la integridad de España y sus consecuencias

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05.09.2026

Lo que ha sucedido es una violación de la integridad territorial de España, de las fronteras de una ciudad española como es la ciudad de Ceuta". Como señaló el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el pasado 31 de julio, España sufrió un ataque a su integridad territorial. De los aproximadamente 80.000 extranjeros, casi todos ellos marroquíes, que invadieron Ceuta, entre 10.000 y 20.000 continúan allí. Mientras tanto, varios ministros marroquíes siguen reivindicando la soberanía de Ceuta y Melilla. Sin entrar en otras consideraciones, esto ha perjudicado de forma gravísima la vida de todos los ceutíes, entre otras cuestiones, por la imposibilidad de mantener la seguridad y el orden público en la ciudad autónoma.

La invasión, desarmada eso sí, de Ceuta ha escondido muchísimas otras cuestiones de la actualidad política, social y económica. Probablemente, seguirá haciéndolo en los próximos meses. La razón es que la herida que supuso el asalto no sólo sigue abierta, sino que una astilla se clavó en Ceuta y allí continúa. Es una astilla que no sólo duele, sino que el riesgo de infección aumenta cada día que pasa. España debió haber reforzado las fronteras ante el asalto, que estaba avisado no sólo por informes del CNI, de la Policía, y de la Inteligencia Militar, sino incluso por la presidencia de Ceuta, la propia Delegación del Gobierno y hasta la prensa, sino que debería haber tramitado la expulsión de todos los asaltantes que no cumpliesen las condiciones para asilarse o acogerse en España, es decir prácticamente todos. Probablemente, no se les hubiese podido expulsar a todos, pero entre todos y casi ninguno, hay mucha diferencia.

En estos momentos, sólo hay dos alternativas para recuperar un mínimo de normalidad en Ceuta. Por una parte, cabe modificar las leyes de extranjería de forma rápida, y destinar los........

© El Economista