Juárez y las maquiladoras
Los recientes cierres abruptos de varias maquiladoras no sólo en Juárez sino en Matamoros y Tijuana ha dejado en vilo a miles de trabajadores que de un día a otro dejaron de tener trabajo y por ende, incertidumbre respecto a sus prestaciones. Esta situación no tardaría mucho en explotar, el modelo maquilador de hace décadas tenía como características principales los bajos salarios, alta flexibilidad laboral y dependencia de capital transnacional que, como sucedió, deja en inseguridad a trabajadores, trabajadores y por ende, familias enteras.
De acuerdo con medios de comunicación locales, los últimos días de enero pasado, se dio a conocer la quiebra de la compañía estadounidense First Brands Group, la cual impactó a 15 maquiladoras de autopartes de nueve empresas filiales en México, y que están asentadas en Juárez y en Matamoros, en el caso de Juárez, se impactó a 2 mil 500 trabajadores sin trabajo y liquidación inmediata.
Las notificaciones de bancarrota por parte de las empresas maquiladoras fueron recibidas por correo electrónico y de un día para otro, tomando por sorpresa a todas y todos los trabajadores, quienes realizaron paros y protestas para exigir claridad y le sean pagados sus salarios, indemnizaciones y otras prestaciones, como fondos de ahorro.
Mientras acá se declaraban bancarrota, en Estados Unidos, fueron detenidos ejecutivos de First Brands, acusados de fraude multimillonario, se trata, según la información que ha trascendido en medios de comunicación, de un caso criminal de conspiración para cometer fraude electrónico y fraude bancario, blanqueo de capitales y diversos esquemas de delitos financieros, en los Estados Unidos.
Aunado a esta situación legal, lo cierto es que nunca se valoró que cuando cambian las cadenas globales de producción, se automatizan procesos o se reconfiguran mercados internacionales, la frontera funciona como zona de ajuste, de hecho, especialistas han señalado varios factores como la contracción de la economía en EU, los aranceles impuestos y la movilidad regional para reducir costos laborales y maximizar ganancias, trasladando operaciones según les convenga.
Entender el modelo económico de empleo digno será clave en los próximos meses, porque la frontera norte no puede seguir siendo el espacio donde las crisis económicas se resuelven recortando trabajadores. Es urgente no solo en Chihuahua, atención y soluciones estructurales.
Desde el gobierno federal será necesario revisar las cláusulas del TMEC que impidan cierres súbitos de empresas, que no se vayan de la noche a la mañana dejando en la indefensión a las y los trabajadores; además, desde la Secretaría de Economía debe trabajarse en el desarrollo de industrias propias que garanticen los derechos laborales y no se deje al personal desprotegido ante este capitales transnacionales golondrinos.
La acción del secretario del Trabajo de Chihuahua debe ir más allá que sólo informar lo que está sucediendo, no es eso lo que se necesita sino una defensa de las y los trabajadores que viven ahora condiciones de incertidumbre frente a esta volatilidad de capitales y quizás, hasta delincuencia que ya se investiga en Estados Unidos.
