Empatía, burocracia y el anhelo de justicia social en nuestra frontera
Muchas veces me he preguntado, desde mi trinchera como maestro y servidor público, por qué algunos compañeros de la burocracia carecen de sensibilidad humana y empatía hacia los ciudadanos que menos tienen. He reflexionado profundamente sobre esta barrera invisible que separa al Estado del pueblo, llegando a la conclusión de que muchos han sido criados bajo un sistema individualista donde la competencia excluyente es lo único que importa, diluyendo por completo los lazos sociales y la solidaridad comunitaria.
Para entender el valor del esfuerzo y la empatía, a veces es necesario mirar hacia nuestras raíces. Desde mis orígenes, recuerdo una infancia dura pero profundamente formativa en las colonias de Juárez; a mis escasos ocho años de edad tenía que arar la tierra, sembrar y buscar leña en el monte para que mi madre pudiera preparar la comida. Durante mi adolescencia trabajé como chalán de albañil, lava carros y demás oficios, una etapa innegablemente bella donde aprendí que con muy poco se puede tener mucho, pues basta un bocado de comida y una chamarra para........
