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En defensa de las audiencias

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09.08.2026

Durante los últimos días, el debate público se concentró en dos temas: el examen de admisión de la UNAM y la discusión inicial en torno a la propuesta de lineamientos sobre los derechos de las audiencias presentada por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT).

Por su relación con mi actividad como Senador me interesa mostrar la debilidad de los argumentos con los que esta iniciativa fue recibida por los líderes de la oposición, en particular los liderazgos del PAN.

Como si se tratara de una tormenta en cielo sereno, la bandera de quienes salieron de inmediato a cuestionar esta iniciativa se centró en la idea de que el gobierno estaba asaltando la libertad de prensa y de libre expresión, formulando una reglamentación que pretende aumentar el control sobre el contenido de los mensajes que se transmiten a través de las señales de radio y televisión.

Sin embargo, estos cuestionamientos no tienen otro objetivo que alimentar la crítica automática a todas y cada una de las propuestas legislativas que en el Congreso de la Unión presentan diputados y senadores de Morena para avanzar en la democratización de nuestro país.

Sin embargo, la historia, la verdad y la razón están del lado de CRT que con esta propuesta da un paso más en favor de la democracia, promoviendo mejoras significativas a los procedimientos que regulan la operación de las empresas concesionarias de Radio y Televisión.

A la crítica ingenua de las personas voceras del PAN debemos oponer el conocimiento y las malas experiencias que durante casi un siglo ha tenido el pueblo mexicano con el modelo de operación comercial que domina a la inmensa mayoría de las empresas concesionarias del espectro radioeléctrico y televisivo.

El pueblo tiene memoria y sabe que en nuestro país la calidad de la programación de las estaciones de radio y canales de televisión abierta y privada, lejos de mejorar han empeorado.

Para tener una idea de esta regresión bastaría comparar la programación regular de las radiodifusoras de Chihuahua y Juárez en los años cincuenta con la que esas mismas radiofónicas trasmiten actualmente. En aquellos años los espacios dedicados a difusión de la música, instrumental, clásica; a la ópera, a las costumbres e historia de nuestros pueblos eran mucho más amplios y se transmitían en los horarios estelares; mientras que ahora hay una especialización incomprensible, con la cual se justifica la........

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