¿Qué significa ser buena mamá?
Uno de los recuerdos más bonitos que tengo de mi infancia es la hermosa sonrisa de mi mamá al mirarme cuando estaba en mi cuna; yo era todavía un bebé. Ella jugaba conmigo, haciéndome las caras chistosas que las mamás enternecidas les hacen a sus hijos cuando son muy pequeños. Ahí también estaba mi padre, a quien recuerdo con igual cariño, y quien también sonreía. Esa memoria es la más temprana que recuerdo de mi niñez, y la he utilizado positivamente a través de los años. Hoy, que es Día de las Madres, seguramente todos tendremos historias amorosas que valorar y agradecerles a todas ellas.
Desde entonces, he convivido con muchas mujeres que han sido madres, algunas desde muy jóvenes, y he visto cómo se motivan para salir adelante, para darles de comer y brindarles una vida digna a sus hijos; algo que les respeto.
Durante mi caminar sobre la Tierra, también tuve el privilegio de estar en los nacimientos de todas mis hijas y de mi hijo. Eso es algo que no se olvida jamás. Ahora ya soy abuelito y viví los nacimientos de mis nietos con la misma intensidad —o más— que la de mis hijas e hijo. Hoy me llena de orgullo mi descendencia, aunque debo darles el crédito de su belleza y su éxito como jóvenes de bien, primero, a sus madres; porque yo no me puedo considerar un padre muy ejemplar, o nada por el estilo.
A todas mis colegas, amigas y familiares con hijos, les deseo muy feliz Día de las Madres.
Sin duda, desde los tiempos en que mi mamá y mi abuelita Linda nos cuidaban a mí y a mis hermanos —en los setenta y los ochenta—, las cosas han cambiado, tal vez para bien. El feminismo en México estalló; movimiento que, aunque con sus problemas y excesos —que no se le pueden atribuir a la lucha legítima por mejorar la igualdad de oportunidades—, ha balanceado mejor la ecuación de géneros en nuestro país.
En aquellos tiempos, las madres solteras o divorciadas batallaban más: desde ser aceptadas........
