Morena 2027: entre la encuesta y la dinamita
Morena tiene un problema en Chihuahua y, por una vez, el problema no se llama PAN, tampoco Maru Campos, ni Palacio de Gobierno, ni los conservadores, ni la derecha, ni Claudio X. González, ni algún complot concebido durante una sobremesa fifí, el problema de Morena se llama Morena y tiene dos nombres y apellidos, Cruz Pérez Cuéllar y Andrea Chávez Treviño, de entre ellos dos deberá salir quien encabece la llamada Coordinación de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, maravillosa construcción semántica que sirve para buscar una gubernatura sin decir candidatura, hacer proselitismo sin llamarlo campaña y recorrer el estado pidiendo respaldo sin admitir que se están buscando votos. En México hasta la democracia mejora considerablemente cuando se les cambia el nombre a las cosas.
Chihuahua es una de las siete entidades que Morena todavía debe resolver después de haber definido diez de las 17 gubernaturas que estarán en juego en 2027, y esas primeras decisiones empiezan a desmontar aquella tierna idea de que todo consiste en levantar una encuesta, contar respuestas y entregar constancia al primer lugar. Hay encuestas, sí, pero no son precisamente las que traen los suspirantes y también hay gobernadores, padrinos, grupos, aliados, cuotas, paridad, estructuras territoriales, reputación, negativos y esa entrañable institución de la política mexicana llamada “unidad”, palabra que normalmente empieza a utilizarse con desesperación justamente cuando la unidad comienza a desmoronarse.
En Chihuahua la ecuación resulta especialmente sabrosa porque los dos finalistas representan proyectos casi antagónicos dentro del mismo movimiento. Cruz Pérez Cuéllar ofrece estructura, territorio, experiencia electoral, oficio político y de gobierno, conocimiento público y el control político construido desde Ciudad Juárez, la mayor concentración electoral del estado; Andrea Chávez ofrece juventud, identidad morenista mucho más definida, exposición nacional, militancia ideológica, relaciones con grupos importantes de la 4T y la ventaja adicional de ser mujer en un proceso donde Morena deberá acomodar cuidadosamente la paridad entre sus 17 candidaturas.
Dicho brutalmente, Cruz parece reunir varias de las cosas que tradicionalmente necesita alguien para competir por una gubernatura y Andrea varias de las que se requieren para competir por una candidatura dentro de Morena. Y ésas no necesariamente son las mismas habilidades.
Las encuestas públicas tampoco han conseguido terminar la discusión, varias mediciones recientes han colocado adelante a Pérez Cuéllar y algunas han mostrado un escenario diferente, mientras los porcentajes cambian dependiendo de metodología, universo y pregunta. Morena, prudentemente, mantiene reservadas sus encuestas internas,........
